Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.
— Salmos 118:24no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
— Hebreos 10:25La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
— Colosenses 3:16Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.
— Juan 20:19El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.
— Hechos 20:7El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas.
— Lucas 24:1Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.
— Hebreos 4:9Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.
— 1 Corintios 16:2Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.
— Marcos 16:9También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.
— Marcos 2:27Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.
— Romanos 14:5El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.
— Juan 20:1Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.
— Mateo 28:1Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.
— Salmos 84:10Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,
— Apocalipsis 1:10Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo.
— Salmos 100:2Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.
— Salmos 122:1Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.
— Lucas 24:30Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo;
— Salmos 92:1