22Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y les dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo.23Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos.24Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.25De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.35Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora.36Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.38Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.51Pero cierto joven le seguía, cubierto el cuerpo con una sábana; y le prendieron;