Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
— Jeremías 29:11El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.
— Proverbios 16:9Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
— Eclesiastés 3:11Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
— Habacuc 2:3pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
— Isaías 40:31Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
— Eclesiastés 3:1No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
— Gálatas 6:9El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.
— Daniel 2:21Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
— Romanos 5:6tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
— Eclesiastés 3:4tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
— Eclesiastés 3:8tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
— Eclesiastés 3:3tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
— Eclesiastés 3:7Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace.
— Eclesiastés 3:17Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
— Eclesiastés 3:2Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.
— 2 Pedro 3:8tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
— Eclesiastés 3:6tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;
— Eclesiastés 3:5En tu mano están mis tiempos; Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.
— Salmos 31:15