Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
— Mateo 6:34El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
— Juan 10:10Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
— Jeremías 29:11Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
— Proverbios 3:5gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;
— Romanos 12:12Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
— Mateo 11:28Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.
— Deuteronomio 31:8Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.
— Isaías 41:13Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.
— Salmos 34:18Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.
— Proverbios 3:6Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
— Filipenses 4:8Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
— Hebreos 11:6El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.
— Proverbios 17:22Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
— Romanos 8:26La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra.
— Proverbios 12:25Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
— Mateo 11:29No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
— 2 Timoteo 1:7Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
— Santiago 5:15echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
— 1 Pedro 5:7Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
— Josué 1:9No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
— Romanos 5:3porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
— Mateo 11:30En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma.
— Salmos 94:19y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
— Romanos 5:5y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
— Romanos 5:4Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
— Salmos 118:1