La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.
— Proverbios 18:21Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.
— Proverbios 16:24En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.
— Proverbios 10:19El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
— Lucas 6:45Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
— Colosenses 4:6Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.
— Santiago 1:26El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.
— Proverbios 21:23Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina.
— Proverbios 12:18El que guarda su boca guarda su alma; Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.
— Proverbios 13:3Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;
— Santiago 1:19Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.
— Mateo 12:36Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio; El que cierra sus labios es entendido.
— Proverbios 17:28Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
— Efesios 4:29Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.
— Santiago 3:2Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.
— Salmos 19:14La lengua apacible es árbol de vida; Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.
— Proverbios 15:4De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
— Santiago 3:10Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.
— Mateo 15:18Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.
— Santiago 3:6Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño;
— 1 Pedro 3:10Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!
— Santiago 3:5pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
— Santiago 3:8Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.
— Salmos 141:3Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño.
— Salmos 34:13