porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
— 1 Timoteo 5:8Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
— Mateo 6:33Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.
— Lucas 16:10Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
— Hebreos 13:5El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos; Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.
— Proverbios 13:22Las riquezas de vanidad disminuirán; Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.
— Proverbios 13:11No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
— Mateo 6:24No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo.
— Proverbios 3:27El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta.
— Proverbios 22:7Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato todo lo disipa.
— Proverbios 21:20Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?
— Lucas 14:28Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
— Mateo 6:12Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.
— Deuteronomio 28:12El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
— Eclesiastés 5:10No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
— Romanos 13:8Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
— Romanos 13:7Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
— Mateo 5:42Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; Mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.
— Proverbios 11:15El impío toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da.
— Salmos 37:21Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?
— Lucas 16:11No seas de aquellos que se comprometen, Ni de los que salen por fiadores de deudas.
— Proverbios 22:26Si no tuvieres para pagar, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?
— Proverbios 22:27Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura.
— Éxodo 22:25Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a la puesta del sol se lo devolverás.
— Éxodo 22:26Porque sólo eso es su cubierta, es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿En qué dormirá? Y cuando él clamare a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso.
— Éxodo 22:27Cada siete años harás remisión.
— Deuteronomio 15:1Y esta es la manera de la remisión: perdonará a su deudor todo aquel que hizo empréstito de su mano, con el cual obligó a su prójimo; no lo demandará más a su prójimo, o a su hermano, porque es pregonada la remisión de Jehová.
— Deuteronomio 15:2Ya que Jehová tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, mas tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio.
— Deuteronomio 15:6