Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
— Mateo 6:33Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
— Santiago 1:2Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
— Santiago 1:4sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
— Santiago 1:3Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
— 1 Corintios 13:11arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.
— Colosenses 2:7Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande.
— Job 8:7hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
— Efesios 4:13No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
— Gálatas 6:9Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
— Romanos 5:3Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
— 2 Corintios 13:5sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
— Efesios 4:15pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
— Hebreos 5:14Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
— Romanos 5:6y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
— Romanos 5:5para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
— Efesios 4:14de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
— Efesios 4:16por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
— Romanos 5:2Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,
— Colosenses 1:9Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,
— Filipenses 1:9Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios,
— Hebreos 6:1desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
— 1 Pedro 2:2Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él;
— Colosenses 2:6Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.
— Hebreos 5:12Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.
— 2 Pedro 3:18Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.
— 1 Timoteo 4:15Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;
— Hebreos 5:13y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
— Romanos 5:4Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos reprobados.
— 2 Corintios 13:6Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros aparezcamos aprobados, sino para que vosotros hagáis lo bueno, aunque nosotros seamos como reprobados.
— 2 Corintios 13:7