Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda.
— Jeremías 30:17Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.
— Jeremías 17:14Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
— Gálatas 5:22Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.
— Proverbios 16:24El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.
— Proverbios 17:22Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.
— Isaías 58:11Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
— Éxodo 15:26El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.
— Salmos 147:3Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
— 3 Juan 1:2Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
— Isaías 53:5porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
— 1 Timoteo 4:8quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
— 1 Pedro 2:24He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.
— Jeremías 33:6La esperanza que se demora es tormento del corazón; Pero árbol de vida es el deseo cumplido.
— Proverbios 13:12Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.
— Proverbios 4:20El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos.
— Proverbios 14:30¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
— 1 Corintios 6:19Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
— Mateo 10:8No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal;
— Proverbios 3:7Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.
— Éxodo 23:25No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
— 1 Corintios 10:31Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.
— Proverbios 4:22Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
— 1 Corintios 6:20Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.
— Proverbios 3:8Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
— Mateo 9:12Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.
— Salmos 30:2Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
— Eclesiastés 11:10No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón;
— Proverbios 4:21mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
— Gálatas 5:23