y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
— Juan 8:32Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
— 2 Timoteo 2:15Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
— Filipenses 4:8Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.
— Santiago 5:12Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento.
— Proverbios 12:22Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
— 1 Juan 3:18Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
— Mateo 5:37Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
— Santiago 3:17El hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores amigos.
— Proverbios 16:28El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.
— Proverbios 10:9Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
— Efesios 4:25La integridad de los rectos los encaminará; Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.
— Proverbios 11:3No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo.
— Proverbios 3:27Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma:
— Proverbios 6:16Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
— Proverbios 4:25No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
— Éxodo 20:16Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.
— 1 Pedro 3:12Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
— Filipenses 4:9Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.
— Lucas 12:2Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
— Mateo 5:8Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.
— Lucas 6:31Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
— Romanos 13:7El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos. Amonestación contra el adulterio
— Proverbios 6:19No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
— Colosenses 3:9Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño;
— 1 Pedro 3:10Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio.
— Proverbios 21:3Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente,
— Proverbios 6:17Mejor es lo poco con justicia Que la muchedumbre de frutos sin derecho.
— Proverbios 16:8Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;
— 1 Juan 1:6Mejor es el pobre que camina en integridad, Que el de perversos labios y fatuo.
— Proverbios 19:1Los tesoros de maldad no serán de provecho; Mas la justicia libra de muerte.
— Proverbios 10:2Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no dejes la enseñanza de tu madre;
— Proverbios 6:20Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala.
— 1 Pedro 3:11El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal,
— Proverbios 6:18El hombre de bien tiene misericordia, y presta; Gobierna sus asuntos con juicio,
— Salmos 112:5procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres.
— 2 Corintios 8:21Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.
— Hechos 24:16