Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
— Jeremías 29:11Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
— Proverbios 3:5Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
— Hebreos 11:1Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
— Efesios 2:8Mas yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación; el Dios mío me oirá.
— Miqueas 7:7Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
— Hebreos 11:6pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
— Isaías 40:31Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
— Romanos 10:17Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
— 1 Corintios 13:13alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
— Efesios 1:18Porque ciertamente hay fin, Y tu esperanza no será cortada.
— Proverbios 23:18Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
— Romanos 15:13Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón.
— Salmos 31:24y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
— Romanos 5:5Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
— Mateo 17:20Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
— Romanos 8:24¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.
— Salmos 42:11Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.
— Lamentaciones 3:24Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.
— Salmos 130:5y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
— Romanos 5:4