No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
— Juan 14:1aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
— Tito 2:13no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
— Hebreos 10:25estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
— Filipenses 1:6Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
— Mateo 7:15En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
— Juan 14:2Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
— Hebreos 10:24así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
— Hebreos 9:28Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.
— Mateo 24:30Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.
— Mateo 24:44Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.
— Mateo 24:36Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
— 1 Tesalonicenses 4:16los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
— Hechos 1:11El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.
— Apocalipsis 22:20Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
— Efesios 4:30Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
— Mateo 24:42He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.
— Apocalipsis 1:7Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
— Apocalipsis 1:8Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
— Juan 14:3Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
— Lucas 21:34Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.
— 1 Pedro 4:7Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
— 1 Tesalonicenses 4:17He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
— Apocalipsis 22:12Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
— Mateo 16:27Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.
— Mateo 24:27He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
— Apocalipsis 3:11Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.
— 1 Juan 2:28Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
— Colosenses 3:4Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.
— 2 Pedro 3:10Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.
— Mateo 24:43Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.
— 2 Pedro 3:8Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas,
— Hechos 1:10Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.
— Lucas 21:35