Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
— Gálatas 2:20El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.
— Proverbios 11:25Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.
— Hebreos 13:16El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
— 1 Corintios 13:4Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
— Santiago 3:16No toma placer el necio en la inteligencia, Sino en que su corazón se descubra.
— Proverbios 18:2Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
— Santiago 4:2Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
— Marcos 12:31no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
— Filipenses 2:4Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;
— Filipenses 2:3no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
— 1 Corintios 13:5Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?
— 1 Juan 3:17En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
— Hechos 20:35Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
— Gálatas 6:2Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
— Hechos 20:24Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
— Marcos 8:34Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,
— 2 Timoteo 3:2Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.
— Romanos 15:1¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?
— Santiago 4:1A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
— 1 Timoteo 6:17Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
— 2 Timoteo 2:4sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,
— 2 Timoteo 3:3no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
— 1 Corintios 13:6Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos;
— 1 Timoteo 6:18traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,
— 2 Timoteo 3:4pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;
— Romanos 2:8Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.
— Romanos 15:2Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.
— 1 Corintios 10:24Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.
— Filipenses 2:21Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.
— Romanos 15:3Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.
— Lucas 6:32Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo.
— Lucas 6:33Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto.
— Lucas 6:34No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.
— Gálatas 5:26Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa.
— Hageo 1:9Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.
— Salmos 119:36