Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
— Proverbios 3:5Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
— Isaías 9:6Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.
— Isaías 41:13Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
— Gálatas 2:20Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.
— Proverbios 3:6Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
— Isaías 43:1por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
— Hebreos 7:25En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.
— Isaías 6:1Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
— Marcos 1:1Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
— Salmos 46:1También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.
— Marcos 9:1Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa.
— Marcos 2:1Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles.
— Isaías 9:1Las palabras de Amós, que fue uno de los pastores de Tecoa, que profetizó acerca de Israel en días de Uzías rey de Judá y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto.
— Amós 1:1Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano.
— Marcos 3:1Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato.
— Marcos 15:1Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos.
— Marcos 6:1Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y se reunió alrededor de él mucha gente, tanto que entrando en una barca, se sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar.
— Marcos 4:1Dios es conocido en Judá; En Israel es grande su nombre.
— Salmos 76:1Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos, Pues cercano está tu nombre; Los hombres cuentan tus maravillas.
— Salmos 75:1Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
— Salmos 51:1La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
— Salmos 36:1Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado, Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí.
— Salmos 30:1En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo:
— Marcos 8:1