Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
— Mateo 6:34porque nada hay imposible para Dios.
— Lucas 1:37Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
— Proverbios 3:5Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
— Mateo 11:28Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
— Salmos 23:4Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.
— Proverbios 3:6No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
— Juan 14:1Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
— Colosenses 3:15Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
— 2 Corintios 9:8En el día que temo, Yo en ti confío.
— Salmos 56:3La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
— Juan 14:27Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.
— Salmos 55:22Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.
— 2 Tesalonicenses 3:16La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra.
— Proverbios 12:25Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
— Mateo 11:29de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
— Hebreos 13:6Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo;
— 1 Pedro 5:6Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
— Mateo 6:25Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:19¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
— Mateo 6:27Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.
— Eclesiastés 1:18Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
— 2 Timoteo 1:7Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.
— 2 Corintios 7:10echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
— 1 Pedro 5:7No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.
— Isaías 26:3porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
— Mateo 11:30En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma.
— Salmos 94:19En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
— 1 Juan 4:18Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?
— Lucas 12:24Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
— Salmos 27:1Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo;
— Job 19:25El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
— Mateo 13:22Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
— Salmos 37:8Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
— Eclesiastés 11:10