1Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.27Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.28Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén.38diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!40El, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.41Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,42diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos.43Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán,44y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.