que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
— Romanos 10:9En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
— Génesis 1:1Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
— Filipenses 4:13Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.
— 1 Timoteo 2:12Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
— Hebreos 4:12No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
— Levítico 18:22Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
— Hebreos 11:6Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
— Hebreos 10:23sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;
— 1 Pedro 3:15Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
— Gálatas 3:28Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
— Santiago 1:22La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
— Santiago 1:27Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
— Hebreos 13:8Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.
— Levítico 20:13Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
— 1 Juan 3:1Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.
— 1 Timoteo 6:12¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
— 1 Corintios 6:19Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
— Santiago 4:6Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
— Santiago 1:15Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
— Romanos 10:10Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.
— Mateo 3:17Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
— Mateo 5:48Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
— Éxodo 20:1como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.
— Judas 1:7El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.
— Apocalipsis 3:5Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
— Santiago 1:25Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
— Apocalipsis 12:9Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
— 1 Corintios 6:20Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios.
— Romanos 14:11Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,
— 2 Timoteo 4:3Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
— 1 Juan 4:15Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
— Santiago 1:23Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.
— Lamentaciones 3:24Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
— Génesis 2:1Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.
— 2 Pedro 3:10Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.
— 1 Juan 2:23Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
— Santiago 1:24Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo,
— Génesis 19:1Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.
— Génesis 13:13Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones;
— Tito 2:9