Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.
— Isaías 6:8Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
— Jeremías 29:11Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
— Hechos 2:38Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
— 1 Pedro 5:10con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,
— Efesios 4:2Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
— Mateo 4:19Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
— 1 Pedro 2:9prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
— Filipenses 3:14no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
— 1 Pedro 3:9No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
— Juan 15:16Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,
— Efesios 4:1alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
— Efesios 1:18Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.
— 2 Pedro 1:10Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.
— Romanos 11:29sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;
— 1 Corintios 1:27Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús;
— Hebreos 3:1quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
— 2 Timoteo 1:9Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.
— Jeremías 1:5solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;
— Efesios 4:3Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.
— 1 Tesalonicenses 5:24Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias.
— 1 Corintios 7:17Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.
— 1 Corintios 1:9Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
— 1 Pedro 2:21un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;
— Efesios 4:4Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
— Hechos 13:2Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder,
— 2 Tesalonicenses 1:11Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,
— Romanos 12:4y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,
— 1 Corintios 1:28a fin de que nadie se jacte en su presencia.
— 1 Corintios 1:29Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia,
— Gálatas 1:15Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;
— 1 Corintios 1:26para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
— 2 Tesalonicenses 1:12