Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
— Isaías 43:2De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
— 2 Corintios 5:17Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
— Isaías 43:1Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
— Mateo 7:7Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
— Juan 3:17Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
— Romanos 11:36Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.
— 1 Juan 4:5Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.
— Jeremías 1:5Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
— 1 Corintios 2:16Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.
— 1 Corintios 2:9El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz.
— Daniel 2:22¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
— Romanos 11:33Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
— 1 Corintios 2:14Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.
— 1 Juan 4:6Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas.
— Proverbios 18:8Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo:
— Jeremías 1:4¡Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo el consejo, y sus obras están en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?
— Isaías 29:15lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
— 1 Corintios 2:13En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.
— 1 Corintios 2:15Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
— Salmos 42:7Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
— 1 Corintios 2:10Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
— 1 Corintios 2:11Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,
— 1 Corintios 2:12Con él está el poder y la sabiduría; Suyo es el que yerra, y el que hace errar.
— Job 12:16Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.
— Romanos 11:32Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?
— Romanos 11:34Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez,
— Jonás 2:1Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra.
— Ezequiel 8:12¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?
— Romanos 11:35