Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
— Juan 14:6Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
— Isaías 9:6Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
— Juan 14:8Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
— Juan 1:12Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
— Proverbios 22:6Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
— Mateo 6:26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
— Juan 14:26Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
— Santiago 1:17Yo y el Padre uno somos.
— Juan 10:30Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
— Juan 14:16No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
— Mateo 7:21Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
— Mateo 6:6Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
— Marcos 11:25A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
— Juan 1:18Camina en su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de él.
— Proverbios 20:7Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.
— Lucas 23:46Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
— 1 Juan 3:1Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
— 1 Juan 2:16El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
— Romanos 8:32Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.
— Isaías 64:8No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
— 1 Juan 2:15En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
— Juan 14:2Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.
— Juan 15:26De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
— Juan 14:12Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
— Juan 14:23Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.
— Mateo 23:9¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?
— Mateo 26:53¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre.
— Mateo 10:29Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
— Efesios 6:4Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.
— Colosenses 3:21Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
— Mateo 5:48Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.
— Juan 20:21y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
— Juan 10:28Mucho se alegrará el padre del justo, Y el que engendra sabio se gozará con él.
— Proverbios 23:24Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
— Romanos 8:19Pues aun vuestros cabellos están todos contados.
— Mateo 10:30mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
— Mateo 6:15El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.
— Apocalipsis 3:5Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
— Juan 14:7El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
— Juan 14:21En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
— Juan 15:8Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
— Juan 12:26No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.
— Lucas 12:32para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
— 1 Corintios 8:6Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.
— Juan 20:17Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
— Juan 14:13Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.
— Mateo 10:31Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.
— Marcos 14:36Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.
— Juan 17:24