Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
— Isaías 43:2para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,
— 1 Pedro 1:7Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
— Apocalipsis 21:8Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
— Mateo 25:41Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.
— Jeremías 20:9como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.
— Judas 1:7respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
— Lucas 3:16porque nuestro Dios es fuego consumidor.
— Hebreos 12:29Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
— Mateo 3:11Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.
— 1 Corintios 3:15Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
— 1 Corintios 3:11¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
— 1 Corintios 3:16Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?
— Lucas 12:49¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?
— Jeremías 23:29Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.
— Éxodo 3:2Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.
— Deuteronomio 4:24Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió.
— Apocalipsis 20:9Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
— 1 Corintios 3:17y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
— Hechos 2:3Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,
— 1 Corintios 3:12la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.
— 1 Corintios 3:13Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.
— 1 Corintios 3:14El que hace a los vientos sus mensajeros, Y a las flamas de fuego sus ministros.
— Salmos 104:4Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa.
— 2 Crónicas 7:1Prenderé fuego en el muro de Tiro, y consumirá sus palacios.
— Amós 1:10Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera.
— Éxodo 19:18Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo, y el fuego estaba de noche sobre él, a vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.
— Éxodo 40:38Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja.
— 1 Reyes 18:38Luego envió a él un capitán de cincuenta con sus cincuenta, el cual subió a donde él estaba; y he aquí que él estaba sentado en la cumbre del monte. Y el capitán le dijo: Varón de Dios, el rey ha dicho que desciendas.
— 2 Reyes 1:9Y Elías respondió y dijo al capitán de cincuenta: Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo, y consúmate con tus cincuenta. Y descendió fuego del cielo, que lo consumió a él y a sus cincuenta.
— 2 Reyes 1:10