Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
— Proverbios 3:5Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.
— Deuteronomio 31:8Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.
— Proverbios 3:6Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
— Filipenses 4:8Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
— Santiago 1:2Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
— Juan 16:33¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
— Romanos 8:31Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
— Romanos 8:18Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
— Santiago 1:4Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente.
— 1 Crónicas 16:11sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
— Santiago 1:3Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
— Santiago 1:12echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
— 1 Pedro 5:7Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
— Josué 1:9No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
— Romanos 5:3el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
— 2 Corintios 1:4Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
— Salmos 46:1y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
— Romanos 5:5Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
— 2 Corintios 1:3En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.
— Salmos 9:10E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.
— Salmos 50:15Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia.
— Salmos 9:9y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
— Romanos 5:4Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar;
— Salmos 46:2Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah
— Salmos 46:3El solamente es mi roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho.
— Salmos 62:2