Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
— Juan 8:12Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
— Hechos 2:42Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
— Isaías 53:5El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.
— Hechos 20:7mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
— Juan 4:14acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
— Hebreos 10:22Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
— Juan 6:51Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.
— Lucas 22:19De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
— Lucas 22:20porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
— Mateo 26:28Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
— Mateo 26:26También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
— 2 Timoteo 3:1El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
— Juan 6:54Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
— Juan 6:53Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
— Mateo 26:27Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
— 1 Corintios 11:26La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
— 1 Corintios 10:16Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
— Juan 6:55El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
— Juan 6:56Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
— Juan 6:57Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.
— Juan 6:58y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
— 1 Corintios 11:24Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.
— 1 Corintios 11:25Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
— 1 Corintios 11:28De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.
— 1 Corintios 11:27Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
— 1 Corintios 11:29Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
— Juan 6:33Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.
— Lucas 24:30Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:
— Éxodo 12:1