Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
— Génesis 1:27Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
— Santiago 5:16Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
— Hebreos 4:12Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
— Miqueas 6:8Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
— 1 Corintios 16:13Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
— Juan 3:17Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
— Efesios 5:25¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
— 1 Corintios 6:9Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
— Gálatas 3:28porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
— 1 Timoteo 4:8Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
— Josué 24:15no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
— Hebreos 10:25Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
— 1 Corintios 15:58No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Jehová está conmigo; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
— Salmos 118:6Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
— 2 Corintios 4:16Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
— Josué 1:9Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
— Hebreos 10:24Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.
— 1 Pedro 5:5A su alma hace bien el hombre misericordioso; Mas el cruel se atormenta a sí mismo.
— Proverbios 11:17Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.
— 1 Timoteo 6:11Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
— Proverbios 27:17Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
— Colosenses 3:19La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan,
— Apocalipsis 1:1¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
— Salmos 119:9Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia.
— Tito 2:2ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
— 1 Corintios 6:10Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes;
— Tito 2:6Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
— Salmos 112:1