gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;
— Romanos 12:12Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
— 1 Tesalonicenses 5:18Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
— Santiago 5:16Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.
— 1 Pedro 3:7Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
— Mateo 21:22Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
— Hechos 2:42Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7Orad sin cesar.
— 1 Tesalonicenses 5:17Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;
— Colosenses 4:2Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
— Mateo 26:41Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
— 3 Juan 1:2Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
— Mateo 6:7Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
— Mateo 6:6Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
— Marcos 11:25Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
— Romanos 8:26Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
— Santiago 1:6Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
— Mateo 6:9También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,
— Lucas 18:1Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
— Mateo 6:10Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
— 2 Crónicas 7:14Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
— Mateo 6:13Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.
— Job 42:10Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
— Mateo 18:20Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová.
— 2 Reyes 20:5Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
— Mateo 5:44No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
— Juan 15:16Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
— Santiago 4:2Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;
— Jeremías 29:12Estad siempre gozosos.
— 1 Tesalonicenses 5:16Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
— Juan 15:7Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
— Lucas 11:13Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
— Marcos 11:24Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
— Hechos 4:31El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
— Mateo 6:11Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
— Jeremías 33:3orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
— Efesios 6:18Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
— Mateo 6:12Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
— Lucas 11:9Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
— Hebreos 4:16Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
— 1 Juan 5:14Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.
— 1 Pedro 3:12Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.
— Hechos 16:25Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.
— 1 Pedro 4:7Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
— Hechos 2:21Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
— Juan 14:13Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.
— Juan 17:24Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.
— 1 Timoteo 2:8Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
— Hechos 1:14Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios sobre esto, y él nos fue propicio.
— Esdras 8:23