Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
— Mateo 6:34El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.
— Eclesiastés 11:4En toda labor hay fruto; Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.
— Proverbios 14:23La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.
— Proverbios 10:4El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.
— Proverbios 13:4Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.
— Eclesiastés 9:10Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
— 1 Corintios 15:58La mano de los diligentes señoreará; Mas la negligencia será tributaria.
— Proverbios 12:24Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
— Eclesiastés 3:1No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo.
— Proverbios 3:27Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
— Colosenses 3:23No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
— Gálatas 6:9Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
— Romanos 13:11Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio;
— Proverbios 6:6No te jactes del día de mañana; Porque no sabes qué dará de sí el día.
— Proverbios 27:1aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
— Efesios 5:16Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.
— Juan 9:4y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
— Santiago 4:17Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.
— Salmos 90:12Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,
— Efesios 5:15También el que es negligente en su trabajo Es hermano del hombre disipador.
— Proverbios 18:9El perezoso no ara a causa del invierno; Pedirá, pues, en la siega, y no hallará.
— Proverbios 20:4El deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar.
— Proverbios 21:25