Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
— Mateo 6:34Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
— Mateo 11:28Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.
— Salmos 34:18Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
— Filipenses 4:6Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
— Filipenses 4:7En el día que temo, Yo en ti confío.
— Salmos 56:3La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
— Juan 14:27En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
— Salmos 4:8Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.
— Isaías 26:4Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
— Romanos 8:26Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
— Mateo 11:29Cuando te acuestes, no tendrás temor, Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.
— Proverbios 3:24No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
— Isaías 41:10El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.
— Salmos 91:1Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.
— Isaías 26:3porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
— Mateo 11:30Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz.
— Salmos 29:11Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba.
— Salmos 3:5No ames el sueño, para que no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te saciarás de pan.
— Proverbios 20:13Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
— Proverbios 6:9La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre.
— Proverbios 19:15Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.
— Salmos 127:2Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.
— Eclesiastés 5:12Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.
— Mateo 8:24No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.
— Salmos 121:3He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.
— Salmos 121:4No daré sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento,
— Salmos 132:4les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él.
— Mateo 9:24Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo;
— Proverbios 6:10Hasta que halle lugar para Jehová, Morada para el Fuerte de Jacob.
— Salmos 132:5