No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
— Romanos 12:2porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
— 1 Timoteo 5:8No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
— Mateo 7:21No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
— Efesios 5:18Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
— Mateo 7:23Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
— Efesios 6:13No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
— Mateo 6:24pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos,
— 1 Corintios 14:33Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
— Mateo 7:22mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
— Mateo 6:15En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
— Hechos 20:35Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.
— Lucas 16:19Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
— Mateo 6:14No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
— Lucas 5:32Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.
— 1 Corintios 11:1Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.
— Mateo 11:19Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.
— Deuteronomio 15:11Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.
— Apocalipsis 13:1Sin falta le darás, y no serás de mezquino corazón cuando le des; porque por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que emprendas.
— Deuteronomio 15:10Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye.
— Lucas 12:33Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
— Lucas 5:31Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre,
— Deuteronomio 15:7sino abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite.
— Deuteronomio 15:8Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no darle; porque él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te contará por pecado.
— Deuteronomio 15:9Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.
— Lucas 21:1Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas.
— Lucas 21:2Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos.
— Lucas 21:3Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.
— Lucas 21:4¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!
— Isaías 28:1