Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.
— Apocalipsis 12:11Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!
— Ezequiel 16:6pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
— 1 Juan 1:7en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
— Efesios 1:7Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.
— Hechos 20:28Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.
— Levítico 17:11Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
— Isaías 1:18Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.
— Génesis 9:4De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
— Lucas 22:20porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
— Mateo 26:28¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
— Hebreos 9:14Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
— Hebreos 9:22elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.
— 1 Pedro 1:2El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
— Juan 6:54Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.
— Efesios 2:13Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
— Juan 6:53Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
— Romanos 5:9Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,
— Hebreos 10:19y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
— Hebreos 9:12y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
— Apocalipsis 1:5a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
— Romanos 3:25sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
— 1 Pedro 1:19Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad.
— 1 Juan 5:6Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
— Hebreos 13:12Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.
— 1 Juan 5:8Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
— Juan 6:55El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
— Juan 6:56Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado.
— Levítico 17:14Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,
— Hebreos 9:13Cualquiera persona que comiere de alguna sangre, la tal persona será cortada de entre su pueblo.
— Levítico 7:27sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre.
— Hechos 15:20que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.
— Hechos 15:29