La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.
— Proverbios 18:21La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.
— Proverbios 15:1Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.
— Santiago 5:12El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
— Lucas 6:45Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
— Mateo 5:22Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
— Colosenses 4:6bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.
— Lucas 6:28Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.
— Santiago 1:26El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.
— Proverbios 21:23No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
— Éxodo 20:7Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.
— Colosenses 3:8ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.
— Efesios 5:4Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
— Efesios 4:29Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.
— Santiago 3:1Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
— Romanos 12:14No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.
— Mateo 15:11Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!
— 2 Reyes 2:23De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
— Santiago 3:10Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
— Mateo 15:19Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.
— Mateo 15:18Aparta de ti la perversidad de la boca, Y aleja de ti la iniquidad de los labios.
— Proverbios 4:24Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño;
— 1 Pedro 3:10Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.
— Santiago 3:9pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
— Santiago 3:8Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad.
— 2 Timoteo 2:16Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre él.
— Levítico 20:9Y mirando él atrás, los vio, y los maldijo en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos.
— 2 Reyes 2:24Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.
— Mateo 15:20Amó la maldición, y ésta le sobrevino; Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
— Salmos 109:17Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended:
— Mateo 15:10