Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
— Salmos 23:4Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor.
— Lucas 1:45Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
— Salmos 23:5Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces.
— Éxodo 21:22¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
— Isaías 49:15Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.
— Jeremías 1:5Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
— Salmos 23:6La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.
— Juan 16:21Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
— Salmos 23:3Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
— Salmos 139:13Jehová es mi pastor; nada me faltará.
— Salmos 23:1He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
— Salmos 127:3Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.
— Eclesiastés 11:5En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
— Salmos 23:2Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo:
— Jeremías 1:4El hace habitar en familia a la estéril, Que se goza en ser madre de hijos. Aleluya.
— Salmos 113:9Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
— Lucas 1:44Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,
— Éxodo 21:23ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
— Éxodo 21:24quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
— Éxodo 21:25El que en el vientre me hizo a mí, ¿no lo hizo a él? ¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
— Job 31:15Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.
— Génesis 16:11Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.
— Génesis 25:21Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron.
— Lucas 23:29