Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
— Juan 10:10Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
— Mateo 6:33Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
— Juan 3:3ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.
— Lucas 17:21Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
— Juan 3:5Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
— Mateo 22:37Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
— Mateo 4:17Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
— Mateo 5:3diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
— Marcos 1:15Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
— Mateo 5:20y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
— Mateo 3:2Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
— Marcos 1:14Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
— 1 Corintios 13:1a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
— Romanos 1:7Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.
— Lucas 12:31a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.
— Hechos 1:3Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos:
— Filipenses 1:1confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
— Hechos 14:22Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
— Hechos 8:12De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
— Lucas 18:17Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.
— Lucas 9:1Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él,
— Lucas 8:1Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios.
— Hechos 19:8Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.
— Lucas 4:43que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.
— Marcos 10:30y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.
— Colosenses 4:11predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.
— Hechos 28:31Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.
— Hechos 28:23Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
— Lucas 9:2