No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
— Romanos 12:19Y haré en ellos grandes venganzas con reprensiones de ira; y sabrán que yo soy Jehová, cuando haga mi venganza en ellos.
— Ezequiel 25:17Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
— Mateo 5:39porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
— Romanos 13:4No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
— Romanos 12:17no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
— 1 Pedro 3:9Mía es la venganza y la retribución; A su tiempo su pie resbalará, Porque el día de su aflicción está cercano, Y lo que les está preparado se apresura.
— Deuteronomio 32:35No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.
— Levítico 19:18No digas: Yo me vengaré; Espera a Jehová, y él te salvará.
— Proverbios 20:22Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.
— Isaías 35:4¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
— Hebreos 10:31Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.
— Hebreos 10:30Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos.
— Nahúm 1:2Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.
— 1 Tesalonicenses 5:15No digas: Como me hizo, así le haré; Daré el pago al hombre según su obra.
— Proverbios 24:29Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan,
— 2 Tesalonicenses 1:6