1Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua.19Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.20De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.23Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quién de ellos sería el que había de hacer esto.24Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.25Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;26mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.27Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.31Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;32pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.36Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.40Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.42diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.44Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.