Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
— Hechos 2:42Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
— Juan 6:35El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.
— Hechos 20:7Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
— Juan 6:51Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.
— Lucas 22:19De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
— Lucas 22:20porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
— Mateo 26:28Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
— Mateo 26:26El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
— Juan 6:54lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
— 1 Juan 1:3Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
— Juan 6:53Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
— Mateo 26:27Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
— 1 Corintios 11:26La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
— 1 Corintios 10:16Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
— Juan 6:55El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
— Juan 6:56Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
— Juan 6:57Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.
— Juan 6:58y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
— 1 Corintios 11:24Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.
— 1 Corintios 10:17Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y les dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo.
— Marcos 14:22Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos.
— Marcos 14:23Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.
— Marcos 14:24De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.
— Marcos 14:25Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.
— 1 Corintios 11:25Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
— 1 Corintios 11:28De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.
— 1 Corintios 11:27Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
— 1 Corintios 11:29Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
— 1 Corintios 11:30Pero al anunciaros esto que sigue, no os alabo; porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor.
— 1 Corintios 11:17