Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
— Colosenses 3:14Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
— Mateo 16:18Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
— Mateo 22:39Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
— Hechos 2:42Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
— Eclesiastés 4:12Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
— Mateo 5:14Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
— Mateo 22:37Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
— Gálatas 3:28Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
— Mateo 5:13Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.
— Eclesiastés 4:9no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
— Hebreos 10:25pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
— 1 Juan 1:7Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
— Mateo 18:20Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
— 1 Pedro 3:8Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús,
— Romanos 15:5Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
— Romanos 12:3Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
— Hebreos 10:24Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.
— Romanos 12:16Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.
— 1 Juan 4:11así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
— Romanos 12:5Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
— Gálatas 6:2solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;
— Efesios 4:3¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
— 1 Corintios 3:16Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.
— Hechos 4:32Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.
— Romanos 16:17Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
— 1 Corintios 12:12Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
— Hechos 2:46También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo?
— Eclesiastés 4:11Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
— 1 Corintios 12:27Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
— Hechos 1:14alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
— Hechos 2:47También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.
— 1 Tesalonicenses 5:14Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
— Eclesiastés 4:10Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
— 1 Corintios 1:10Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
— 1 Corintios 12:13Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.
— Romanos 14:1Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;
— Hechos 2:44De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
— Mateo 22:40Este es el primero y grande mandamiento.
— Mateo 22:38Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,
— Romanos 12:4Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
— Hechos 2:43y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.
— Hechos 2:45para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.
— 1 Corintios 12:25De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.
— 1 Corintios 12:26