Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
— Juan 3:16Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
— Jeremías 29:11Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
— Hebreos 11:1Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
— Salmos 23:4No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.
— Mateo 28:6Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
— Salmos 23:5Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
— Salmos 23:6Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
— Mateo 12:40Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.
— Mateo 16:21Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
— Salmos 23:3Jehová es mi pastor; nada me faltará.
— Salmos 23:1Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.
— Isaías 53:12Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.
— Mateo 28:1En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
— Salmos 23:2Así que, entonces tomó Pilato a Jesús, y le azotó.
— Juan 19:1Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
— Isaías 53:9Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.
— Mateo 28:5No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea,
— Lucas 24:6diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.
— Lucas 24:7E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.
— Mateo 28:7y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
— Lucas 24:5Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.
— 1 Corintios 15:20y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.
— Mateo 27:60Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre.
— Salmos 69:21Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua.
— Lucas 22:1Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días.
— Marcos 8:31Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis.
— Mateo 27:65Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.
— Mateo 27:66