No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
— Romanos 12:19Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
— Romanos 12:1No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
— Romanos 12:21Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.
— Romanos 12:18Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
— Marcos 11:25Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.
— Mateo 26:52El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas.
— Proverbios 10:12Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
— Mateo 5:39Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
— Efesios 4:31porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
— Romanos 13:4No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
— Romanos 12:17no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
— 1 Pedro 3:9Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;
— Santiago 1:19Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
— Mateo 5:7Mía es la venganza y la retribución; A su tiempo su pie resbalará, Porque el día de su aflicción está cercano, Y lo que les está preparado se apresura.
— Deuteronomio 32:35No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.
— Levítico 19:18Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
— Romanos 12:20¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?
— Mateo 26:53Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
— Efesios 4:32mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
— Mateo 6:15porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.
— Santiago 1:20No digas: Yo me vengaré; Espera a Jehová, y él te salvará.
— Proverbios 20:22Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
— Mateo 6:14Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
— 1 Pedro 2:21Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
— Mateo 5:38Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.
— Hebreos 10:30Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.
— 1 Tesalonicenses 5:15No digas: Como me hizo, así le haré; Daré el pago al hombre según su obra.
— Proverbios 24:29Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.
— Colosenses 3:25¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?
— Mateo 26:54