Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
— 2 Timoteo 3:16porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
— 1 Timoteo 5:8Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
— Mateo 5:28Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
— Mateo 6:33Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
— Juan 14:26Si me amáis, guardad mis mandamientos.
— Juan 14:15No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
— Mateo 5:17Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
— Mateo 5:22Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
— Mateo 5:13Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
— Mateo 5:37Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
— Mateo 4:17porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
— Romanos 13:4Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
— Mateo 7:12Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
— Mateo 5:3Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.
— Mateo 6:1No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.
— Levítico 19:18Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
— Mateo 5:20Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
— Mateo 4:1Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
— Mateo 5:34De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
— Mateo 5:19Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
— Mateo 5:1Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos.
— Mateo 5:33Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.
— Mateo 4:7a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
— 2 Timoteo 3:17Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
— Mateo 5:36Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
— Mateo 5:2Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;
— Mateo 7:28porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
— Mateo 7:29De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
— Gálatas 3:24ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
— Mateo 5:35