por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
— Romanos 3:23Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
— Romanos 6:23Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
— 1 Juan 1:9Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.
— 1 Pedro 4:8Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
— Juan 8:44Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
— Hebreos 12:1Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.
— 1 Corintios 6:18El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
— Proverbios 28:13En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.
— Proverbios 10:19Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
— Isaías 53:5Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
— Santiago 4:7Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
— 2 Corintios 5:21El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
— Lucas 6:45Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
— Marcos 11:25Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
— Mateo 5:13Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
— Hechos 3:19Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
— Gálatas 5:16quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
— 1 Pedro 2:24La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
— Santiago 1:27en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
— Efesios 1:7Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
— Santiago 3:16Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
— Mateo 18:15No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
— Hebreos 4:15el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
— Hebreos 1:3No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
— 1 Juan 2:15El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.
— Proverbios 10:9Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
— Santiago 4:2Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.
— Mateo 12:31Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.
— Génesis 4:7Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
— Romanos 6:14Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
— Mateo 5:29Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
— Santiago 1:15Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
— Lucas 15:7¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
— Santiago 4:4¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
— Mateo 7:3Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.
— Hebreos 8:12Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
— Gálatas 6:1así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
— Hebreos 9:28Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
— Isaías 1:18Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
— Juan 16:8Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
— Mateo 5:48Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
— 1 Juan 1:8que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
— 2 Timoteo 3:5Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
— 1 Juan 1:5Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.
— Isaías 44:22Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
— Santiago 4:8Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
— 1 Juan 2:2Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
— Gálatas 5:19Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.
— Proverbios 14:12