Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
— Proverbios 22:6Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.
— Salmos 139:14Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.
— Mateo 19:14Corona de los viejos son los nietos, Y la honra de los hijos, sus padres.
— Proverbios 17:6Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.
— 1 Samuel 1:27Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
— Mateo 18:10Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
— Marcos 10:14¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
— Isaías 49:15Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
— Efesios 6:4Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.
— Jeremías 1:5La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.
— Juan 16:21Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
— Lucas 18:16Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
— Salmos 139:13De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
— Marcos 10:15He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
— Salmos 127:3y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.
— Lucas 1:42¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?
— Lucas 1:43Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
— Salmos 139:16Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban.
— Marcos 10:13Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron.
— Mateo 19:13Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.
— Salmos 127:4Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.
— Salmos 127:5De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
— Lucas 18:17Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
— Marcos 10:16No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
— Salmos 139:15Traían a él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron.
— Lucas 18:15Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,
— Lucas 1:41Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
— Lucas 1:44Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
— Lucas 2:16Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se fue de allí.
— Mateo 19:15