No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
— Romanos 12:2Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
— Romanos 12:1Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
— Marcos 16:15Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
— Gálatas 1:10Si me amáis, guardad mis mandamientos.
— Juan 14:15Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
— Hechos 2:42y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
— Éxodo 15:26He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
— Apocalipsis 3:20No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
— Mateo 7:21Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
— Santiago 4:7porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
— 1 Timoteo 4:8Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.
— Lucas 12:48El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
— Juan 3:36Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
— Romanos 13:1Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
— Mateo 5:13Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
— Santiago 1:22Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
— 1 Corintios 15:58Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
— Lucas 9:23Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
— 1 Samuel 15:22No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
— Juan 15:16En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;
— Romanos 12:11porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
— Hebreos 10:36Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
— Romanos 8:14Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
— Juan 14:23Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
— Lucas 11:28Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
— Gálatas 5:17Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
— Josué 1:8Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
— Romanos 8:5Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.
— Hechos 5:29Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
— Juan 3:21Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.
— 1 Juan 5:3Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
— Santiago 1:25Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
— Romanos 5:19Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
— Lucas 10:27Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
— Efesios 6:1Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
— 1 Juan 2:17Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
— Hebreos 13:17Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra;
— Isaías 1:19¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?
— Romanos 6:16Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
— 1 Pedro 2:21No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene.
— Deuteronomio 4:2De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
— Mateo 5:19Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.
— Romanos 14:5Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.
— Marcos 14:36El que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable.
— Proverbios 28:9¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
— Lucas 6:46Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.
— Éxodo 19:5Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.
— Hebreos 4:11Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
— Santiago 1:23Camino a la vida es guardar la instrucción; Pero quien desecha la reprensión, yerra.
— Proverbios 10:17