No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
— Romanos 12:2Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
— Hechos 2:38De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
— 2 Corintios 5:17Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
— Romanos 12:1Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
— 1 Juan 1:9Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
— Gálatas 2:20Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
— Gálatas 5:22Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
— Romanos 5:1Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
— Hechos 3:19Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.
— Mateo 5:16estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
— Filipenses 1:6Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
— Salmos 51:10Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
— Mateo 4:17Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
— 1 Juan 3:2mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
— Juan 4:14Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
— Efesios 4:29Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
— Gálatas 5:19Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.
— Joel 2:13Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
— 2 Corintios 3:18y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,
— Colosenses 3:10Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron.
— Hechos 1:18Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
— Romanos 5:6Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
— Colosenses 3:5Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
— 1 Corintios 1:10Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;
— Salmos 139:23Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.
— 2 Tesalonicenses 3:5Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
— 1 Juan 3:3mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
— Gálatas 5:23Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.
— Salmos 51:12Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
— Salmos 139:24No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.
— Salmos 51:11