De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
— 2 Corintios 5:17Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
— Mateo 6:33Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
— Juan 8:44No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
— Levítico 18:22Como ciudad derribada y sin muro Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.
— Proverbios 25:28Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
— Mateo 26:41Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.
— Salmos 55:22Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.
— 2 Timoteo 2:22porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
— 1 Timoteo 6:10Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
— Marcos 11:25Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
— Gálatas 5:16Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
— 1 Pedro 5:8sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
— Romanos 13:14Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
— Mateo 6:21Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.
— Salmos 37:5Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
— Mateo 6:13No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
— 1 Juan 2:16Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
— Salmos 73:26Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
— Santiago 4:2Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
— Mateo 5:29Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
— Santiago 1:15y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
— Efesios 4:23Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.
— 1 Corintios 6:12Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
— Marcos 11:24Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
— Gálatas 6:1Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.
— Hebreos 13:4Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
— Isaías 55:9Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
— Santiago 1:13Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.
— Gálatas 5:13Te dé conforme al deseo de tu corazón, Y cumpla todo tu consejo.
— Salmos 20:4Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
— Isaías 55:8Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
— Job 31:1Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
— Salmos 37:4En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
— Efesios 4:22sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
— Santiago 1:14Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
— 1 Juan 2:17No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
— Santiago 1:7por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;
— 2 Pedro 1:4Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
— Colosenses 3:5pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.
— 1 Corintios 7:2y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
— Romanos 8:8Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
— Juan 13:15y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
— Efesios 4:24Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará.
— 2 Timoteo 2:12Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,
— Romanos 13:13Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.
— Romanos 14:1También en el camino de tus juicios, oh Jehová, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra alma.
— Isaías 26:8Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero a los justos les será dado lo que desean.
— Proverbios 10:24Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.
— Eclesiastés 1:1