En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
— Génesis 1:1Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
— 2 Timoteo 3:16No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.
— Deuteronomio 22:5Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
— Gálatas 3:28Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
— Hebreos 13:8Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
— Juan 17:17Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.
— Hechos 17:11Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado.
— Lucas 2:1porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
— 2 Pedro 1:21Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
— Lucas 1:26El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.
— Mateo 1:18Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
— Lucas 1:35Así tu esclavo como tu esclava que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas.
— Levítico 25:44Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
— Mateo 4:1Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
— Mateo 4:23Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
— Mateo 5:1De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.
— Juan 10:1Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.
— 1 Timoteo 5:18Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.
— Apocalipsis 22:18a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
— 2 Timoteo 3:17Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras.
— 2 Juan 1:11desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación.
— Lucas 11:51Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se alejó de Galilea, y fue a las regiones de Judea al otro lado del Jordán.
— Mateo 19:1¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas?
— Salmos 2:1También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros, los cuales podréis tener por posesión.
— Levítico 25:45Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza.
— Levítico 25:46