Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
— Mateo 5:28Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.
— 1 Corintios 6:18Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
— Romanos 8:6Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.
— 2 Timoteo 2:22Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
— Gálatas 5:16sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
— Romanos 13:14No cometerás adulterio.
— Éxodo 20:14No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
— 1 Corintios 10:13Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
— 1 Juan 2:16No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
— 1 Juan 2:15Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
— Santiago 1:15Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
— Gálatas 5:17No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
— Éxodo 20:17Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.
— Hebreos 13:4Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
— Gálatas 5:19Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,
— 1 Pedro 2:11Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
— Job 31:1pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;
— 1 Tesalonicenses 4:3sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
— Santiago 1:14Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
— 1 Juan 2:17Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
— Mateo 5:27Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
— Colosenses 3:5Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
— Génesis 3:6No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos;
— Proverbios 6:25envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
— Gálatas 5:21idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
— Gálatas 5:20no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;
— 1 Tesalonicenses 4:5que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor;
— 1 Tesalonicenses 4:4Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
— 1 Corintios 6:13¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
— Romanos 7:7