Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
— Juan 15:5No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
— Efesios 5:18Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.
— Juan 19:30El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.
— Proverbios 20:1Dad la sidra al desfallecido, Y el vino a los de amargado ánimo.
— Proverbios 31:6Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios.
— Eclesiastés 9:7De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
— Lucas 22:20Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.
— 1 Timoteo 5:23Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
— Lucas 21:34Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien;
— Tito 2:3A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.
— Isaías 55:1Hombre necesitado será el que ama el deleite, Y el que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá.
— Proverbios 21:17Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados.
— Isaías 25:6No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas.
— Daniel 10:3¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida;
— Isaías 5:22Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos.
— Marcos 14:23Beban, y olvídense de su necesidad, Y de su miseria no se acuerden más.
— Proverbios 31:7Y el vino que alegra el corazón del hombre, El aceite que hace brillar el rostro, Y el pan que sustenta la vida del hombre.
— Salmos 104:15Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.
— Romanos 14:21¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!
— Isaías 5:11se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino, ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.
— Números 6:3No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la sidra;
— Proverbios 31:4Fornicación, vino y mosto quitan el juicio.
— Oseas 4:11y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia.
— Deuteronomio 14:26El hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre, Sacando el pan de la tierra,
— Salmos 104:14Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones,
— Levítico 10:9Dios, pues, te dé del rocío del cielo, Y de las grosuras de la tierra, Y abundancia de trigo y de mosto.
— Génesis 27:28y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda.
— Génesis 9:21Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda.
— Jueces 13:4¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos?
— Proverbios 23:29Para los que se detienen mucho en el vino, Para los que van buscando la mistura.
— Proverbios 23:30No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente;
— Proverbios 23:31Mas al fin como serpiente morderá, Y como áspid dará dolor.
— Proverbios 23:32